Soy un melómano, de eso no tengo duda. Hoy estaba en uno de esos momentos donde la mente se libera y empiezas a urgar en lo que hay en tu cabeza y me he dado cuenta que realmente vivo al son de la música.
Despierto con la radio, me ducho con más radio, camino y estudio con el IPocket (el IPod de los pobres), mis ratos en el ordenador con mi música y me voy a dormir con más radio. Sin duda es una rutina con ritmo aunque más bien soy sedentario del sofá, jeje.
La radio y yo fieles compañeros, la música y yo fieles amigos. Siempre, en mis 20 años de historia, me he visto con una radio cerca y siempre que recuerdo momentos del pasado ha estado una canción endulzando el instante. Que buenos momentos aquellos, ¡ay!
He aquí esa reflexión que me rondaba hoy la cabeza. Visto esto no es de extrañar que pronto empieze a colgar música y más música en el blog, jeje.





Se dice, se comenta...