A mi vida otro sentío

12 05 2009

Mi vida se desborda. Estrés, trabajo, estudios, familia, amores, todo parece que da vueltas en mi cabeza sin tener un orden, sin ser más real que los sueños que imagino.

Ayer me tocó dar un paso que hoy a tenido su primera consecuencia, ese giro que he dado es duro pero necesario para llegar a mi meta. Una meta que no sé donde está, que bien puede ser la cumbre de una montaña o ser el grano de un montón de arena. Sólo sé que la motivación para ir en ese otro sentido me la ha dado una persona a la que amo, a la que desde la soledad más profunda siempre he querido y a la que creo que no dejaré de querer. Su amistad ha sido aliento en la desolación y su amor el puñal que más me mata.

Hoy quiero, con egoismo, que siga siendo mi apoyo, mi suspiro, mi amanecer y mi anochecer pero que no sea el lastre de mi caminar. Quiero que estemos juntos pero con la sabiduría de la soledad. Sólo así lograré llegar a mi destino.

Por todo ello, desde ahora, a mi vida otro sentío.





Puedo escribir los versos más tristes esta noche, Pablo Neruda

15 02 2009

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: “La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos”.

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

20, “Veinte poemas de amor y una canción desesperada“, Pablo Neruda (1924)




Me gustas cuando callas, Pablo Neruda

15 02 2009

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

15, “Veinte poemas de amor y una canción desesperada“, Pablo Neruda (1924)




Rimas, G.A. Bécquer

12 01 2009

Bécquer

No sé como pero, dando vueltas por internet en esta absurda y fría noche, he llegado a las Rimas de Bécquer.

Un libro que leí hace ya algún tiempo y del que ya olvidaba su belleza. A sido un reencuentro extraño, a medida que iba leyendo parecía que de mi mente salían los versos de esas estrofas.

En fín, me alegro de que esta obra aparezca hoy en mi mente. Llena de amor y sentimiento tal y como hoy yo me siento.

RIMAS


[1, XLVIII]

Como se arranca el hierro de una herida
su amor de las entrañas me arranqué,
aunque sentí al hacerlo que la vida
me arrancaba con él!

Del altar que le alcé en el alma mía
la voluntad su imagen arrojó,
y la luz de la fe que en ella ardía
ante el ara desierta se apagó.

Aún para combatir mi firme empeño
viene a mi mente su visión tenaz…
¡Cuándo podré dormir con ese sueño
en que acaba el soñar!!

[4, XXXVIII]

¡Los suspiros son aire y van al aire!
¡Las lágrimas son agua y van al mar!
Dime, mujer: cuando el amor se olvida
¿sabes tú adónde va?

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Cierto, amigo, cierto

25 10 2008

…tu cuerpo dice la primera palabra, pero tu carácter dice la última. Y todas las palabras que hay entre medias. Porque la inteligencia es sexy y enamora; y el corazón es sexy y enamora; pero el “físico”, queridos amigos, solamente es sexy.

Alberto Olmos, “Tu problema con mi calvicie”.

http://blogs.publico.es/modosymodas/231/tu-problema-con-mi-calvicie/
© 2008, Diario Público.




Si un día

4 03 2008

Si un día, aunque nunca vuelvas a cruzarte en mi camino, aunque nunca más tu mano me acaricie, tal vez me quisiste.

Yo se que te quise aunque no fuera más que un trecho del camino.

Por más que en el tiempo se desdibuje tu imagen jamás olvidaré lo que aprendí del amor estando contigo.

PD: Para que cuando tus ojos no me vean, tu corazón me recuerde.